jueves, 14 de febrero de 2013

Estoy hecho polvo.  
No movería un pelo del bigote si no fuera por la ancianita generosa que deja bandejas de  pienso junto a la verja del parque. No estoy seguro pero creo que hoy le toca porque ayer no apareció y es bastante regular: día sí, día no.
¡Qué genial  la juerga de anoche!  Las chicas estaban desatadas y maullaban como locas, tanto que uno de esos envidiosos intolerantes nos echó un cubo de agua por la ventana. Hubo un momentáneo desconcierto pero a los cinco minutos ya estaba la pandilla reunida de nuevo. También tuvimos las clásicas peleas por la chica más sexy, en el fondo una pérdida de tiempo porque en estas fechas todas están la mar de guapas y huelen muy bien.
Prrrrrrr...  Primero  iré a ver si ha llegado el pienso… y luego pienso… pienso  hacer el vago hasta que se me curen los dos o tres arañazos y vuelva a tener el pelaje como a mí me gusta: impecable.