Pues no, no
hay chica.
No me
explico de dónde viene el olor. Está en todas partes, lo que significa que hubo
una chica por aquí antes de que yo llegara.
Hay un
sitio, caliente y mullido, que se parece mucho al que tenía en mi primera casa.
Mi primer inquilino también me compró un chisme con forma de ratón y un
delicioso olor a hierba. No se está mal del todo.
Los
inquilinos son buena gente, nada que ver con algunos que me tropecé cuando era
libre, pero mi territorio es pequeño y se recorre en dos patadas. He tenido ocasión de asomarme a una ventana
para ver las posibilidades de escapar... demasiado riesgo.
Creo
entender lo que quieren cuando dicen "bartolo", pretenden hacerme
entender que la comida está preparada. Bueno, la verdad es que dicen lo mismo
cuando tienen el cepillo en la mano. No importa, en ambos casos merece la pena
el esfuerzo de levantarse y caminar para acercarse a recibir el premio.
El olor de
la chica desaparece poco a poco y sigo sin verla. Es posible que haya
encontrado la forma de escapar por la ventana.