lunes, 1 de febrero de 2016

Pues no, no hay chica.
No me explico de dónde viene el olor. Está en todas partes, lo que significa que hubo una chica por aquí antes de que yo llegara.

Hay un sitio, caliente y mullido, que se parece mucho al que tenía en mi primera casa. Mi primer inquilino también me compró un chisme con forma de ratón y un delicioso olor a hierba. No se está mal del todo.

Los inquilinos son buena gente, nada que ver con algunos que me tropecé cuando era libre, pero mi territorio es pequeño y se recorre en dos patadas.  He tenido ocasión de asomarme a una ventana para ver las posibilidades de escapar... demasiado riesgo.

Creo entender lo que quieren cuando dicen "bartolo", pretenden hacerme entender que la comida está preparada. Bueno, la verdad es que dicen lo mismo cuando tienen el cepillo en la mano. No importa, en ambos casos merece la pena el esfuerzo de levantarse y caminar para acercarse a recibir el premio.


El olor de la chica desaparece poco a poco y sigo sin verla. Es posible que haya encontrado la forma de escapar por la ventana.

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