domingo, 18 de diciembre de 2011

El frío me mata, me mata, me mata.
En estas noches gélidas echo un poco de menos algunas ventajas de ser casero, por ejemplo la mantita encima del radiador…  el sofá mullido y tibio… las piernas del inquilino (también mullidas y tibias)… el cuenco del agua a temperatura ambiente del ambiente interior… la alfombra del salón… el edredón encima de la cama….
Naturalmente puedo asumir mi fracaso y buscar un inquilino amable.

Mmmm….
Será mejor que pase página y salga de safari  o estaré toda la noche muerto de frío y además muerto de hambre.

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